Me cuento un cuento
- Estrella Sánchez
- 19 mar
- 3 min de lectura

ERASE UNA VEZ….
Desde hace seis años vengo participando en los talleres de escritura que ofrece el Excelentísimo Ayuntamiento y la Universidad Pontificia de Salamanca. Para mayores que tengan la inquietud cultural de aprender a escribir literatura.
Me produce un placentero placer, ver en los rostros de los alumnos nuevos, la ilusión de compartir aula con personas extrañas que buscan la sencilla sabiduría de los m experimentados en contar sus vivencias vividas a través de cuentos o relatos y perfeccionar sus conocimientos con las reglas que imparte la Catedrática Asunción Escribano.
-Tenía que escribir un cuento o un relato relacionado con la Felicidad, para la próxima clase del taller.
Tenía quince días de plazo, pero los pensamientos y las ideas no me venían. Y día tras día escribía a mano en inmaculado folio cuentos imaginarios, -pero ninguno me satisfacía-
-Asi que frustrada por tanta sequedad literaria deje el bolígrafo sobre la mesa y llame con voz bien alta a mi hermana gemela llamada Esperanza.
Ambas somos mayores, casi ancianas y desde hace unos años que ella perdió a su marido, y al poco tiempo también perdió la audición vivimos juntas. Pero Espe, -que es como la llamamos desde que era niña— no se convirtió en una persona apática, sino que conservo el sentido del buen humor; y guardándole un moderado luto vivió un duelo muy sosegado, y al tercer año de la marcha de su esposo volvieron a sonreír sus azules ojos. Y con cantarina voz, todas las mañanas saludaba a la vida.
- ¿Me llamabas Feli? -contesto -mientras avanzaba hacia donde yo estaba, ajustándose e l audífono derecho-porque raro era el día que llevaba los dos puestos- y alborozada me decía: Ya puedes rezarle a San Antonio para que me aparezca pronto el otro audífono; tú que sabes la jaculatoria de memoria y la rezas con devoción, a mí con tanta petición no me hace caso. Al pobrecito Santo lo debo tener mareado. - ¡mira! -siguió hablando- me lo quite un momento para echarme laca al pelo y lo deje ahí encima, y, ya no lo encuentro.
<<- ¡Pero Dios mío! >>- exclamo, dando un profundo suspiro. << ¿dónde lo abre dejado?>>.
Con un gesto de silencio, le corté la verborrea a la que era muy aficionada y con ironía le conté lo que a mí me pasaba.
-Tu pierdes los audífonos, y no oyes nada.
-Yo pierdo las palabras y no escribo nada.
Espe me miro risueña y me dijo con voz muy alta: - ¿Qué te parece si dejas ese trabajo anclado por un rato y jugamos a ser felices?
-Y ¿Cómo se empieza? -le respondí. - Usando el mismo tono de voz --pues las dos padecemos Hipoacusia moderada-
Fácil. Contesto- Yo soy una aprendiz de periodismo y te hago una entrevista; y estando de acuerdo comenzamos un educado y sabio juego de y preguntas y respuestas.
P - ¿Puedes decirme que es para ti la Felicidad y por qué llevas de nombre ese nombre?
Me tomé un poco de tiempo antes de responderle y pausadamente le dije que mi Madre, era la Felicidad. Que era una mujer corriente, que le gustaba relacionarse con la gente; tenía buena educación y deseos de conocimientos, para mejorar situaciones difíciles, y que no se le resistía ningún trabajo por difícil que fuera y cuando conseguía la solución, su cara se iluminaba de satisfacción, y con esta aptitud tan positiva nos hacia reír y disfrutar a toda la familia.
-Mi hermana Espe, -la supuesta aprendiz de periodista- se sentía pletórica de sus jugadas y decidí no defraudarla contándole los recuerdos felices que había tenido hacía ya, algunos largos años atrás.
-Fui feliz, empecé-un día de mayo, pasando mucho frio por haber madrugado para conseguir ser la tercera en la cola de la calle compañía 5, Universidad Pontificia, un número y poder matricularme en el Programa de Mayores Universidad de la Experiencia.
-Sentí lo que es la felicidad al oír las sabias clases que impartían las Catedráticas Ana María Carabias, Amparo Jiménez Vivas, el ex Rector Sánchez Caro y el admirado José Ramón Matito. -Y otros muy buenos profesores-
-Me sentí muy feliz, cuando Adoración Holgado, puso en mis hombros, la banda de graduada.
Tuve ráfagas la felicidad, cuando Mari Tere Ramos Bernal, sucedió en la Dirección y Coordinación InterInteruniversario de la Experiencia, a mi querida Dori Holgado.
-Y tuve un subidón de Felicidad al ver publicados mis escritos y poemas en la revista Somos Experiencia.
Al terminar la entrevista periodística, nos abrazamos las dos hermanas y lloramos de alegría, porque con un juego inocente de preguntas y respuestas habíamos conseguido el trabajo para el taller de literatura.
Con Amor, Teson. Y Alegría.
Estrella Sanchez Valle.
Salamanca 31 de marzo 2026




